Programación para el profesor.

I- INTRODUCCIÓN

II.- OBJETIVOS DE LA UNIDAD

III.- CONTENIDOS

IV.- DESARROLLO DE LA UNIDAD

V.- EVALUACIÓN

I. INTRODUCCIÓN

En esta Unidad Didáctica se presenta la vida de seis personas, cinco de ellas judías, que vivieron de diferentes maneras la Shoá. A través de su propio testimonio o de su biografía, iremos adentrándonos en las diferentes etapas que costituyen el esquema de esta unidad. Siguiendo la base del concepto pedagógico de la Escuela Internacional para la Enseñanza del Holocausto de Yad Vashem, en Jerusalém, se pretende introducir al alumno en el conocimiento de la Shoá por medio de la identificación personal. Así el alumno puede identificarse con alguno de los personajes, y a través de él descubrir algunos conceptos básicos característicos de la época y las distintas maneras con que afrontaron las victimas las dificultades, la tristeza y el horror. No debe olvidarse que la Shoá la sufrieron más de seis millones de historias personales, y que éstas que presentamos aquí tan solo pretenden acercar al alumno a una cifra que, de otro modo, puede parecerles carente de significado por su magnitud descomunal.

Los testimonios y biografías que recogemos en esta Unidad Didáctica son:

Los testimonios de Tsila Liberman, extractos sacados de su libro Tselinka, una niña que sobrevivió a Auschwitz, publicado por Yad Vashem, Museo del Holocausto de Jerusalém, (Hebreo) y de Giuliana Tedeschi, extractos sacados de una entrevista publicada y de su libro Hay un punto en la tierra…, (Editorial Letrúmero, castellano). La primera aporta a estas páginas la vivencia como niña, hija, y hermana; la segunda como mujer, madre, y esposa. Ambas son supervivientes de Auschwitz.

Las biografías de Antek Zukerman y Tzvia Lubetkin recogidas en las páginas de Yad Vashem y del Museo del Holocausto de Washington. Ambos activistas de organizaciones judías juveniles, lucharon en el levantamiento del ghetto de Varsovia, y ayudaron a escapar a muchos judíos. Son un ejemplo de la lucha física y moral, ya que en muchos ghettos y en muchos Campos, se intentaron llevar a cabo acciones de levantamiento contra los nazis, algunas con un relativo éxito otras abortadas ya en su planificación o en sus inicios.

La biografía de Irena Sendler, también de Varsovia, quien, aún no siendo judía, decidió no permanecer impasible y junto con las organizaciones judías clandestina, logró salvar la vida de 2.500 niños judíos. Representa la facultad de elegir que tuvieron (y que tienen) las personas, el rechazo a la indiferencia, el valor y el sentido de compromiso con la vida. Ayuda a reforzar la idea de que el Holocausto sí fue evitable.

Y las voces que se extinguieron de Tomás Kulka, Henoch Konfeld, Zigmond Adler … y más de un millón de niños, que fueron asesinados por los nazis a través del hambre y de la enfermedad, de los golpes, de los fusilamientos y de las cámaras de gas.

II. OBJETIVOS DE LA VIDA

La elaboración de estos objetivos se hizo siguiendo las pautas señaladas por la Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto, Yad Vashem:

Acercar a la realidad de los judíos europeos antes de la Shoá.

Entender los conceptos de Shoá y Genocidio.

Acceder a los principales sucesos que conforman la historia de la Shoá.

Conocer el contexto histórico en el que se desarrolló la Shoá.

Promover la educación, el recuerdo y la memoria de la Shoá.

Valorar todo lo que se perdió.

Generar un espacio para la memoria de las victimas y para aquellas personas que contribuyeron a su salvación.

Sensibilizar sobre lo que supuso humanamente la Shoá.

Concienciar sobre la importancia de involucrarse en la defensa de valores esenciales como el respeto a la vida, la tolerancia y la democracia.

Entender que el respeto a los demás, el conocimiento de los demás y la comprensión hacia los demás, son armas esenciales para evitar sucesos futuros de este tipo.

Desarrollar posturas activas frente a la xenofobia, la discriminación y la indiferencia.

Reflexionar sobre el uso y el abuso del poder y la responsabilidad que tienen los individuos, las organizaciones y las naciones al enfrentarse con violaciones de derechos civiles y políticas genocidas.

Ayudar a entender que es su responsabilidad como ciudadanos demócratas aprender a identificar las señales de peligro y saber cuando reaccionar. No debe olvidarse que Hitler subió al poder al ganar unas eleciones.

Promover actitudes de condena a toda manifestación de intolerancia religiosa, étnica, cultural y social.

III. OBJETIVOS

  1. La vida antes de la guerra
  2. El estallido de la guerra
  3. La vida en el ghetto
  4. Auschiwtz
  5. Varsovia
  6. Las voces que se extinguieron
  7. Regreso a la vida

A. LA VIDA ANTES DE LA GUERRA
Se presentan dos extractos de testimonios: Uno de Tselinka (Tsila Liberman), y otro de Giuliana Tedeschi. Ambas biografías estan incluídas en esta Unidad.

Lo más importante de este apartado es que los alumnos vean que gran parte de los judíos que vivían en Europa estaban totalmente integrados en la sociedad de los paises donde vivían. Y que, en muchos casos, los vecinos y amigos con los que habían convivido, trabajado, estudiado y jugado hasta entonces, pasaron de la noche a la mañana, a ser sus enemigos. ¿Qué posibilidades tiene una niña de 7 años de comprender esto? Probablemente ninguna, pero tampoco les resultó fácil comprender esto a los adultos, como nos explica Giuliana Tedeschi.

Cuestiones que se plantean a los alumnos

A/ Sobre el texto de Tselinka

B. ESTALLIDO DE LA GUERRA

Se presentan dos extractos, uno del libro de Tsila Liberman, Tslinka, la niña que sobrevivió a Auschwitz y otro de Giuliana Tedeschi.

Se trata de que los alumnos comprendan la fractura que se produjo, y que se puede producir, en la vida cotidiana al estallar la guerra. A partir de este momento se precipitan los acontecimientos en las vidas de los judíos europeos. El desprecio y la humillación, las leyes racistas y la expulsión de los trabajos, que ya había comenzado años antes, se extienden ahora a todos los paises que va conquistando y anexionando la Alemania nazi, … situación que continuarán con los ghettos, los fusilamientos, y los Campos de Concentración y de Exterminio.

Tselinka, al principio, no entiende el miedo de los adultos a la guerra, para ella era tan solo un juego de niños. Los alumnos deben ver la diferencia entre la realidad y el juego.

C. LA VIDA EN EL GHETTO

Extracto de Tselinka…

Parte de la biografía de Tsila Liberman que conviene explicar a los alumnos:

En 1941 se estableció un ghetto en Kielce y Tsila y su familia tuvieron que abandonar su casa y mudarse al ghetto. La familia sobrevivió a varias acciones militares alemanas (aktzia). Durante esta época algunas de las calles del ghetto fueron convertidas en “campo de trabajo”. El padre y el hermano de Tsila recibieron documentación de “trabajadores indispensables” en el ghetto, mientras que Tsila y los demás niños estaban, aún, libres de todo trabajo. En 1943 se llevó a cabo otra acción militar (aktzia) en el ghetto, por la cual los alemanes separaron a los niños de sus familias. Para darle un aspecto más adulto, la madre le untó la cara a Tsila con carmín, e introdujo trapos en sus zapatos para hacerla parecer más alta y también la instruyeron para que mintiera con respecto a su edad, y dijera que tenía 15 años. Milagrosamente, Tsila logró escapar de la suerte de los demás niños que fueron conducidos a la muerte.

CUESTIONES QUE SE PLANTEAN

  • Tselinka no entiende cómo es posible que la vida continúe como si nada pasase detrás de los muros donde ella y los demás niños estaban obligados a vivir. En los ghettos el hambre, la miseria, y las enfermedades asolaban a la población. (Para informar a los alumnos sobre los ghettos se puede consultar la Enciclopedia del Holocausto en www.ushm.org). La vida conocida hasta entonces se acabó para los niños judíos, y poco a poco tuvieron que abandonar su niñez y convertirse forzosa y rápidamente en adultos. Muchos niños se convirtieron en el único sustento familiar, contrabandeando comida, ya que conseguían más fácilmente pasar a través de los agujeros de los muros de los ghettos a las partes “arias”.

Tselinka tiene 11 años cuando se pregunta por primera vez por qué ella sigue viva. Está es una pregunta que le acompañará toda su vida, a ella y a la práctica totalidad de los supervivientes. Durante la época de la Shoá se encontrará muchas veces con situaciones similares, tremendas, en que es señalada para morir y de las que milagrosamente se libra. Esta será la primera vez que sufre ese ese abismo, y la primera vez que ve una selección. Ante esta pregunta vemos que Tselinka ya no es una niña.

D. AUSCHWITZ

Se presentan las descripciones de la llegada a Auschwitz de Tselinka y de Giuliana.

Conviene comentar a los alumnos algunos aspectos de la biografía de Tsila Liberman:

Los padres de Tsila intentaron arreglar para ella un certificado de cristiana y enviarla al bosque, para salvarla. Tsila tuvo mucho miedo, pero tras las intensas explicaciones de sus padres aceptó. Pero el plan no salió bien y Tsila, finalmente, se quedó.

En julio de 1944 Tsila y su familia fueron deportados en un vagón de tren al campo de concentración y exterminio Auschwitz-Birkenau. Una vez separadas las mujeres de los hombres, Tsila y su madre fueron trasladadas a los bloques. Tsila trabajó en trabajos forzados en el campo junto con su madre. A pesar de ser muy joven, Tsila logró, junto con su madre, pasar las selecciones sin percances. En una de las selecciones fue enviada por Josef Menguele a las cámaras de gas, pero logró huir y reunirse con su madre. Desde Auschwitz-Birkenau, Tsila y su madre fueron trasladadas al campo Ravensbruck y de allí al campo de Malchov. Al final de la guerra Tsila y su madre fueron liberadas en camiones de la Cruz Roja, y trasladadas a la ciudad de Köln. Desde allí, después de un largo viaje, llegaron a Dobersdorf, a un hogar de reposo llamado Helsin. Durante la estadía en ese lugar les llegó la dura noticia sobre el hermano de Tsila – Tadek – quien murió cerca del día de liberación. El padre, Itzjac, fue hallado vivo y aguardó a su familia en la ciudad de Kielce.

Finalmente Tsila y su familia inmigraron a Israel.

Y de la vida de Giuliana Tedeschi:

Después de años difíciles, el 18 de marzo de 1944, Giuliana, su marido y su suegra, Eleanor Levi, fueron denunciados a los fascistas y arrestados. Sus hijos se salvaron gracias a Annetta, una sirviente que durante treinta años estuvo con la familia, que a pesar de las amenazas de los nazis de que volverían pronto a buscar a los niños, escapó con ellos y los puso a salvo.

Los tres fueron conducidos al campo de transito de Fossoli, y de aquí, el 5 de abril de 1944, deportados a Auschwitz-Birkenau con otras 600 personas. Eleonora Levi fue seleccionada para la cámara de gas; Giuliana entró primero en Birkenau, donde estuvo hasta finales del otoño, cuando fue trasferida a Auschwit I. Giorgio fue internado en Auschwitz. Giuliana abandonó el campo en una de las marchas de evacuación, “marchas de la muerte”, a Ravensbrük, en 1945, después fue trasportada a Malchow. Su marido murió en una de estas marchas. Fue liberada por los rusos y los franceses durante la última marcha de evacuación. Después de la guerra se reunió con sus hijos. Fue profesora en un liceo en Turín, y realizó una intensa actividad de testimonio y de memoria de la deportación y la persecución nazifascista.

Asimismo parece conveniente explicar las diferencias que había entre Campo de exterminio y Campo de Concentración. (Ver Los Campos Nazis o consultar la página web de la Enciclopedia del Holocausto en Yad Vashem)

CUESTIONES QUE SE PLANTEAN

Se trata de acercar al alumno a la realidad que suponía esta primera visión de Auschwitz. A la realidad del abismo, más fácil de imaginar viendo el contraste.

E. VARSOVIA

En este apartado presentamos la biografía de Antek Zukierman y Zivia Lubetkin que, como ya dijimos en la introducción, participaron en el levantamiento del ghetto de Varsovia y ayudaron a salvar muchas vidas judías. La idea de que los judíos no lucharon, que fueron “como ovejas al matadero”, es una idea que hay que abandonar, ya que numerosos documentos atestiguan que, además del conocido Levantamiento del ghetto de Varsovia, en otros muchos ghettos, como el de Vilna y Bialystok, se intento luchar y se luchó. Asimismo muchos judíos formaban parte de las fuerzas de resistencia locales. Incluso en algunos Campos de exterminio se llevaron a cabo sublevaciones como en Sobibor y Treblinka. (Ver La resistencia judía y Sionismo)

F. LAS VOCES QUE SE EXTINGUIERON

Se presenta una breve biografía, con su fotografía, de tres niños asesinados en las cámaras de gas. Se pretende poner un nombre y un rostro a la terible y trágica cifra de más de un millón de niños asesinados por los nazis.

Las preguntas que se hacen tienen un único sentido, acercar a los alumnos a las vidas que se perdieron, a lo que podrían haber sido, a lo que no fueron, a sus sueños y a sus juegos.

  1. – ¿Recuerdas algún pensamiento tuyo a la edad de siete años? ¿Y algún juego o algún objeto con el que jugases que te gustase especialmente?
  2. – ¿Recuerdas algún sueño de cuando tenías esa edad?
  3. – ¿Te parece que fue hace mucho tiempo cuando tenías siete años?
  4. – ¿Crees que te ocurrieron muchas cosas desde entonces y qué hiciste muchas otras?

ACTIVIDAD: Escribe una pequeña biografía de uno de estos niños con los datos que leíste y añadiéndole algún párrafo más de tu invención. Sí te parece puedes añadirle a la vida de Tomás, Henoch o Zigmond algún objeto personal tuyo con el que posiblemente le hubiera gustado jugar, o algún sueño tuyo.

Para más información ver Los niños o consultar la página web de Yad Vashem.

G. EL REGRESO A LA VIDA

Este apartado está basado, prácticamente en su totalidad, en la Unidad Didáctica publicada en la Escuela Internacional para la Enseñanza del Holocausto, Yad Vashem.

Han pasado más de sesenta años desde el fin de la Shoá y de la II Guerra Mundial. En general, la cuestión de cómo los sobrevivientes de la Shoá se enfrentaron con sus vidas una vez finalizada la guerra es puesta de lado, en beneficio de la ocupación en los años de la guerra en sí. Consideramos que el estudio completo de la Shoá no puede centrarse sólo en los años en los que ocurrió. En el marco del enfoque en la figura del individuo judío antes, durante y después de la Shoá, los relatos de los sobrevivientes de la Shoá tienen un lugar esencial y especial.

El objetivo es estimular a los alumnos a reflexionar sobre cómo los sobrevivientes de la Shoá se enfrentaron a sus vidas una vez finalizada la guerra. Y sobre el significado de la confrontación de los sobrevivientes de la Shoá con el dolor de la liberación y el regreso a la vida.

Puntos para considerar antes de llevar a cabo la actividad:

En el regreso a la vida de los sobrevivientes se encarnan valores humanos: fuerza y esperanza. La elección que hicieron parte de los sobrevivientes, por ejemplo, con respecto a la venganza: el nuevo significado que le dieron a la venganza; la elección de no vivir vidas impulsadas por el odio, la amargura y el rencor.

El proceso de regreso a la vida está constantemente acompañado por recuerdos dolorosos. Los sobrevivientes hablan del deseo de volver a una vida normal, al mismo tiempo que se encuentran arrastrados nuevamente al “agujero negro”, a Auschwitz (por ejemplo). Por lo tanto, el descubrimiento del mecanismo de reconstrucción significa también descubrir los recuerdos duros del viejo mundo que siguen acompañando sus vidas en el presente.

EVALUACIÓN

Cualquiera de los materiales usados puede usarse como evaluación para comprobar si el alumnado ha conseguido los objetivos.