Programación para el alumnado: ¿Cómo explicarle a un niño?… “La familia judía durante la shoá”

I- DESCRIPCIÓN DE FOTOGRAFÍAS
II.- LECTURA DE TEXTO
III.- PREGUNTAS
IV.- LECTURA DE POEMA
V.- REFLEXIÓN Y PREGUNTAS
VI.- DESCRIPCIÓN DE FOTOGRAFÍAS
VII.- ACTIVIDAD DE RECAPITULACIÓN

 

DESCRIBE LAS SIGUIENTES FOTOGRAFÍAS

LECTURA DEL SIGUIENTE TEXTO

 

El Juego de la Llave
Ida Fink

Ellos recién terminaban de cenar, y la mujer retiró los platos de la mesa, los llevó hacia la cocina y loscolocó dentro del fregadero. La luz en la cocina era tenue, más aún que la luz del cuarto, era casi completamente amarilla, las paredes estaban sembradas por manchas de humedad. Vivían aquí desde hacía dos semanas, y esta era su tercera vivienda desde que comenzara la guerra, las dos anteriores las habían abandonado precipitadamente. Luego, la mujer volvió al cuarto y se sentó a la mesa. Estaban sentados los tres – ella, su marido y su hijo de tres años, un niño de cara redondeada y ojos azules. En los últimos tiempos solían conversar mucho acerca de los ojos azules y la cara redondeada del niño. El niño permanecía sentado y erguido, y miraba hacia el padre, pero era evidente que apenas si podía mantenerse en pie, y que todo su deseo era dormir. El hombre fumaba un cigarrillo, sus ojos estaban enrojecidos y parpadeaban de una manera divertida. Había comenzado a parpadear luego de su huída agitada de la segunda vivienda. Ya era una hora avanzada, las diez, el día hacía tiempo que había pasado y era posible acostarse a dormir, pero antes de eso ellos debían cumplir con la obligación del juego, el juego que repetían cada noche desde hacía ya dos semanas, porque aún no todo funcionaba de acuerdo al plan. Y a pesar de que el hombre se esforzaba mucho – sus movimientos eran rápidos y su cuerpo flexible – era justamente el que se demoraba, y no el niño. El niño estaba magnífico. Cuando vio que el padre apagaba el cigarrillo, se movió en su lugar y abrió aún más sus ojos azules. La mujer que no participaba del juego, acariciaba sus cabellos. Jugaremos una vez más con la llave, sólo hoy ¿verdad? Dijo dirigiéndose al hombre. Él no contestó, porque no estaba seguro de que fuera ése el último ensayo. Todavía estaba atrasado unos dos o tres minutos. Se levantó y se dirigió hacia la puerta que llevaba al cuarto de baño. Entonces emitió la mujer con voz serena los sonidos: “Din Don”, imitando el sonido de la campanilla, y lo hacía maravillosamente, su “Din Don” se oía realmente como el sonido sereno y musical de la campanilla. Al escuchar el agradable sonido de labios de la madre, saltó el niño de su asiento y corrió hacia la puerta de salida, separada del cuarto por un angosto corredor. ¿Quién es?, preguntó. La mujer (sólo ella permanecía sentada a la mesa) cerró sus ojos de golpe y con fuerza, como quién se ve atacado de pronto por un dolor agudo. Enseguida abro, tan sólo estoy buscando la llave, se oyó la voz del niño por segunda vez. Luego entró al cuarto a la carrera y dando pasos ruidosos, rodeó la mesa a la carrera, tiró de uno de los cajones del aparador y volvió a cerrarlo con un fuerte golpe. Ya, ya, un instante, es que no la puedo encontrar, no sé dónde la puso mi madre, dijo el niño en voz muy alta, arrastró una silla, se trepó a ella, y extendió su mano hacia el estante superior de la biblioteca. ¡Oh, oh, aquí está! Estalló en un alegre grito de victoria. Luego bajó de la silla, la arrastró nuevamente hacia la mesa, y sin mirar hacia la madre se encaminó con pasos leves hacia la puerta de salida. Un aire helado con olor de humedad venía desde las escaleras. Cierra, querido, dio la mujer en voz baja, “Lo hiciste magníficamente, de verdad”. Él no oyó sus palabras. El niño estaba de pie en medio del cuarto y su mirada se dirigía fijamente hacia la puerta cerrada del cuarto de baño. Cierra la puerta, volvió a decir ella con voz fatigada y leve. Noche a noche volvía a repetir las mismas palabras, y noche a noche él fijaba su mirada en la puerta cerrada del cuarto de baño. Al final se oyó un chirrido. El hombre estaba pálido, y sobre sus ropas había manchas blancas de cal y de polvo. Estaba parado en el umbral, parpadeando de una manera cómica.¿Y? ¿Cómo fue? Preguntó la mujer. Todavía me faltan algunos minutos, él debía buscar algo más de tiempo. Me arrastro sobre el costado, pero luego…es tan estrecho eso, que debo voltear nuevamente el cuerpo…y eso hará más ruido, con el zapateo… El niño no le quitaba la mirada de encima. Dile algo, dijo la mujer en un susurro.

Excelente, lo hiciste en forma excelente, mi Katanchik [¿pequeño?], dijo en un tono sobreelevado automático. Sí, sí, dijo la mujer, “realmente lo haces maravillosamente, mi querido. Seguro que tú no eres un niño pequeño. Te portas como un grande, tú eres un niño grande ¿no es cierto? Ciertamente tú sabes que si alguien llama a la puerta en horas del día, cuando tu madre está en el trabajo, todo dependerá de ti, ¿no es cierto? ¿Y qué dirás cuando te pregunten por tus padres? Mamá está en el trabajo… ¿Y tu padre? El niño calló.¿Y tu padre? Gritó el hombre estremecido. El niño empalideció.¿Y tu padre? Volvió el hombre a preguntar bajando la voz. Muerto, contestó el niño y se arrojó hacia su padre que estaba de pie a su lado parpadeando de una manera cómica, pero hacía tiempo que él mismo estaba entre los muertos para quiénes de verdad llamaran a la puerta.

Ida Fink, “El Juego de la Llave” en Sof haolam harishon sheli [El fin de mi primer mundo], serie clásica de bolsillo Amanut Laam/Am obed, Tel Aviv 1997, páginas 37-40.

CONTESTA A LAS SIGUIENTES PREGUNTAS:

  1. ¿Cuál es el tema de la historia?
  2. ¿Cuáles son los detalles de esta historia que indican que transcurre durante la Shoá?
  3. ¿Qué es lo que ocupa el centro de la trama?
  4. ¿Por qué el ejercicio de ocultarse se hace en un juego?
  5. ¿Quiénes participan en el juego y cual es el papel de cada uno?
  6. ¿Quién tiene el papel principal en el juego?
  7. El juego, tal como se los describe en el relato de Ida Fink ¿Guarda relación con las asociaciones que se anotaron en la pizarra al comienzo de la clase?
  8. ¿Cuáles son, a su entender, las tareas asociadas al papel de padres? ¿Cumplen los padres del relato con estas tareas?
    Características de los personajes: ¿Tienen los personajes características físicas o personales como nombre, aspecto o carácter?
  9. Por qué no se los presenta por su nombre?
  10. ¿Cómo influye esto sobre el lector?

LEE CON ATENCIÓN EL SIGUIENTE POEMA

 

EL PEQUENO CONTRABANDISTA

A traves de una apertura, en la oscuridad,
Entre alambres, ruinas y vallas,
Hambriento, arrojado, decidido,
Me escurriré, pasaré como un gato…
Y si la mano del destino me atrapara,
Y una bala interrumpiera mi accion,
Es porque soy un ser mortal,
Y entonces, madre, ya no me esperes más…
Y mis labios susurrarán,
Una única preocupación:
¿Quién madre mía, Quién
Te traerá mañana tu pan ?

Henrika Lazowert, poetisa, asesinada en Treblinka

REFLEXIONA Y CONTESTA:
Anota todo el vocabulario que te sugiera sensaciones de opresión y encierro.
Haz lo mismo con todo el léxico que aluda a la muerte.

  1. ¿Para qué afronta el niño todos esos peligros?
  2. ¿Cuál es su “única preocupación” si lo alcanza una bala?
  3. ¿Crees que debiera ser el papel de un niño?

DESCRIPCIÓN DE LAS FOTOGRAFÍAS

ACTIVIDAD DE RECAPITULACIÓN.

  1. ¿Cómo crees que afectaría a los pocos niños judíos que sobrevivieron al Holocausto esas vivencias tan terribles
  2. ¿Qué medidas tomarías para que JAMÁS se vuelva a repetir la SHOÁ?